La elección del cabezal de inducción o, como también se conoce, bobina de sellado, es posiblemente el elemento más importante para lograr un sellado por inducción rápido, fiable y energéticamente eficiente.

El cabezal de sellado es el responsable de transferir la energía al revestimiento de aluminio. Por lo tanto, garantizar que la energía se concentre en el lugar adecuado puede aumentar la velocidad de sellado y reducir el consumo energético.